Esta historia es GLOBAL y se repite todos los días en el mundo entero. Dos personas se enamoran y viven una relación intensa, apasionada y son felices. Con el tiempo la relación comienza a desgastarse y la llama de la pasión empieza a extinguirse hasta apagarse. Un día esas personas que se amaron apasionadamente se encuentran distanciadas, enojadas, solas en sus corazones y a veces hasta peleadas del todo. Ya no hay relación. ESTO NO SUCEDIÓ de un día para otro.

¿Cómo se desgasta una relación?

Las relaciones se desgastan día a día, poquito a de a poco. Existen señales pero casi nunca las vemos hasta que ya es TARDE. Si amamos a nuestra pareja y deseamos SER FELICES ¿qué podemos hacer para evitar que la llama de la pasión de extinga? Podemos empezar a ser más CONSCIENTES de lo que nos pasa a nosotros y al otro, y estar atentos a estos tips que hoy te comparto.

  1. Las mujeres y los hombres somos diferentes: En lo más profundo de nuestra esencia femenina, la mayoría de las mujeres necesitamos sentirnos amadas, cuidadas y ESCUCHADAS. Los hombres, en su esencia masculina, necesitan ser apoyados, amados, NO CRITICADOS y NO CONTROLADOS. Si esta magia se pierde es posible que comiencen la rabia y el resentimiento (de ambas partes). Esto atenta contra el amor y la intimidad de la pareja.
  1. Decirnos las cosas a tiempo: En la “luna de miel” todo es maravilloso. Cuando el velo cae vemos al otro como es, con sus VIRTUDES y DEFECTOS. Cuando el otro dice o hace algo que me duele, me irrita o me molesta debo decirlo, con amor y sin herirlo. Tu cuerpo grita lo que tu boca calla y EN CUESTIONES DE AMOR SI TU CALLAS TU CORAZÓN SE VA ENFRIANDO Y ENDURECIENDO.
  1. Que tu corazón no se endurezca: Si tu CORAZÓN comienza a ENFRIARSE y a ENDURECERSE con seguridad verás más defectos que virtudes en el otro. Si esto no se aborda a tiempo pronto solo veras defectos.
  1. Juntos por Conveniencia: Cuando lo que más ves en el otro son DEFECTOS y cosas que no te gustan ya no querrás estar con esa persona. Puede ser que se queden juntos pero será por MIEDO a la soledad o al qué dirán, por conveniencia, religión, los hijos, o por hábito.
  1. Se terminó: Si las cosas llegan a este punto lo más probable es que una o ambas personas busquen amor, pasión o satisfacción en otra parte. Si esto ocurre una vez es posible que la relación se salve y que las personas puedan perdonarse y volver a amarse. Si ocurre con frecuencia el perdón será más difícil.

¿Qué podemos hacer para que esto no suceda?

  1. Entender que somos distintos y que tenemos necesidades diferentes.
  1. Ponerle atención a las necesidades del otro.
  1. Aceptar al otro como es. Todo lo que veo en el otro que no me gusta es un reflejo de algo que no he aceptado en mí mismo. Esto aplica particularmente para las parejas jóvenes que están pensando en dar el gran paso: ¡Tienes tiempo. No te afanes. Reconoce y ama al otro como es y por lo que es, no por lo que tú quieres que sea!
  1. No callar, decir las cosas a tiempo (es mejor ponerse rojo una vez y decir las cosas de frente, que callar y padecer algo que nos disgusta eternamente).
  1. Decirnos las cosas con amor y con respeto.
  1. Ser compasivos y tener una pizca de paciencia con el otro. Todos tenemos días malos.
  1. Recordar que las personas más cercanas son las más vulnerables a nuestros estados de ánimo. ¡Si quieres que tu relación florezca, por favor deja tus problemas afuera de tu casa!

Para concluir, si aceptamos y amamos al otro cómo y por lo que es, hacemos conciencia de las señales y enfrentamos y solucionamos a tiempo lo que nos está pasando a nosotros y al otro, nos hablamos, somos respetuosos, compasivos y pacientes; lo más probable es que evolucionemos juntos en una relación que será amorosa, apasionada y que nos hará felices. Si no lo hacemos lo más probable es que nuestras relaciones se enfríen o se terminen.

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