A veces la línea entre el amor y la amistad es tan delgada que es difícil de distinguir. En ocasiones no sabemos si lo que sentimos por alguien es amor o amistad, y otras veces nos consume la ansiedad de no entender claramente las señales del otro: “¿Será que le gusto o no le gusto?”

¿Estas confundido? Hoy vamos a hablar de las diferencias más significativas entre el amor y la amistad:

En la amistad verdadera hay certeza. La amistad no nos produce ansiedad y puede ser un refugio para aquellos momentos en los que necesitamos desahogarnos, ser escuchados, sin ser juzgados, aleccionados o castigados. Por otra parte, la amistad no exige que se recuerden fechas ni detalles (como aniversarios y cumpleaños), y no se toma estos olvidos personalmente. Es más, una amistad verdadera raramente se toma las cosas personalmente. Mi mejor amiga vive en Argentina. Yo vivo en Colombia. Cuando viajo a Argentina espero verla pero a veces no lo logramos por sus compromisos laborales o porque no puede. Yo no me ofendo, no me enojo y no me lo tomo personalmente. La entiendo, sé que nos veremos en otra ocasión, y el tema se acabó ahí. Por esta misma razón, a veces es más fácil ser sincero con un amigo, y decirle, por ejemplo, que no estamos de acuerdo con algo que está haciendo. Y también no hay presión de tener que contarlo todo. Un amigo de verdad nunca exigirá que le contemos absolutamente todo lo que estamos pensando y haciendo. Es más ¡muchos agradecerán que no lo hagamos!

El amor es distinto. En el amor hay certeza pero también hay dudas y ansiedades. Cada cosa puede ser interpretada de mil maneras. En el amor los detalles, fechas y aniversarios son importantísimos. Y pasar tiempo juntos también. Para que una relación de pareja perdure debe haber proximidad. Debe haber conexión continua. La era digital ha exacerbado la necesidad de que las parejas siempre estén conectadas. Las personas publican su vida en las redes y las parejas se revisan los perfiles constantemente, lo cual puede convertirse en un tema de suspicacia, falta de confianza y/o discusión constante. Existen las parejas a larga distancia que funcionan, pero no es lo habitual. Mientras que a un amigo le puedo decir que no estoy de acuerdo con lo que está haciendo o como está haciendo algo, difícilmente podré ser tan directo con mi pareja. Cuidaré mi tono y mis palabras, pensaré en cómo decirle las cosas, en sus sentimientos y en las consecuencias de decirlo (¿se ofenderá, se enojará, pelearemos?). Por último, en las relaciones amorosas hay un entendimiento implícito que nos contaremos todo. Y si no le contamos todo a nuestra pareja es posible que se perciba como una traición.

En conclusión, existen grandes diferencia entre el amor y la verdadera amistad. Está en nosotros decidir en que tipo de relación estamos y que tipo de relación queremos tener.

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