Aproximadamente 10,000 personas al mes se preguntan si son “feos” o “feas” en Google. En la conferencia TED titulada “¿Por qué pensar que eres feo es malo para ti?,” Meaghan Ramsey, directora global de Dove Self-Esteem Project (Iniciativa de Autoestima), destaca que la mayoría de estas personas son adolescentes y jóvenes, especialmente mujeres.

En esta época de redes sociales, los jóvenes están aprendiendo a valorarse de acuerdo a la cantidad de likes que reciben en sus fotografías y de la percepción de cuánto le gustan al otro. Esto lleva a que se pierda la diferencia entre lo auténtico y lo ficticio hasta tal punto que los jóvenes se terminan comparando con la perfección irreal que ven en los medios. En una cultura obsesionada por la imagen, la apariencia pasa a ser el factor determinante y casi total de su identidad, por encima de otros aspectos como sus experiencias, talentos, logros y la calidad de sus relaciones. No es su apariencia, sino la percepción que ellos tienen de la misma.

Las consecuencias de tener baja autoestima, poca confianza y una percepción negativa de la propia imagen corporal son alarmantes, ya que pueden implicar un menor rendimiento académico, abandono de proyectos, nutrición deficiente y un riesgo mayor de caer en dietas extremas, cirugías plásticas, sexo temprano, drogas, alcohol y depresión.

Las redes sociales revolucionaron el mundo y nos cambiaron la vida, pero la pregunta es: ¿Como sociedad estamos listos para utilizarlas como una fuerza de bien y no como una fuerza demoledora?.

Mañana es el día de la mujer y esta es mi invitación para que hagas consciencia y hagas mejores preguntas sobre la clase de sociedad que queremos construir y quienes tenemos que ser para construirla. ¿Que queremos para nuestras hijas e hijos, y que estamos dispuestos a hacer al respecto?.

En el mes de la mujer celebremos los unos a los otros porque creer es crear, nuestros pensamientos y nuestras palabras crean nuestra realidad. Repítete una historia suficientes veces y te la terminarás creyendo, y eso afectará tu vida, tu destino y tu felicidad. La manera en que tu crees que te ves, es solamente eso: “la manera en que tu crees que te ves”. Eso que tu crees no es lo que eres, no eres tu, no es tu identidad; así que no permitas que tus creencias limitantes o tu saboteador interno te detengan. ¡Quiérete y no te juzgues! Atrévete a enamorarte de ti mismo y sobre todo haz que esto se vuelva un hábito.

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